Las normas que queremos establecer con el cachorro han de ser siempre las mismas y que las sigan todos los miembros de la familia para no confundirlo.
Nos basamos en la premisa de “premiar lo positivo e ignorar lo negativo” Se puede premiar el cachorro con caricias y un tono suave y/o una golosina.
Normalmente, no será necesario regañarle, pero si así lo fuera, se le puede decir NO! Haciendo uso de un tono fuerte. Nunca se deben utilizar los castigos físicos. Hay que tener en cuenta que siempre funcionan mejor los premios que los castigos.
Es muy importante que los premios o las correcciones que hagamos a nuestro cachorro sean siempre en el momento en qué realiza la acción que queremos reforzar/eliminar.
Es importante poner las vacunas del cachorro en el momento que le corresponden, las 6 semanas, 8 semanas y 11 semanas. De esta manera conseguiremos que salga a la calle con 3 meses de edad.
La etapa de sociabilización del cachorro dura hasta los 4 meses. En este periodo aprenden de una forma muy rápida y es cuando deben acostumbrarse a los ruidos (vehículos, truenos, petardos…), y a la gente, evitando así problemas futuros de pánico o agresividad.
Debería ir de los brazos del propietario, sin pisar el suelo hasta que esté bien protegido por las vacunas.
Además de sus vacunas, es importante desparasitarlos tanto de forma interna para los gusanos intestinales (contagiosos para las personas) como para los externos: las pulgas y garrapatas.


